Ecografía transfontanelar en Quito: qué evalúa en el cerebro del bebé y cuándo se recomienda
- Dr. Felipe Rivadeneira

- hace 15 horas
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Hola, soy el Dr. Felipe Rivadeneira. La ecografía transfontanelar permite estudiar el cerebro de un recién nacido o lactante mediante ondas de ultrasonido, sin utilizar radiación ionizante. El examen aprovecha la fontanela como una ventana natural para obtener imágenes del tejido cerebral y de los ventrículos.
Para las familias, saber que un bebé necesita un estudio cerebral puede generar inquietud. Se trata de un examen no invasivo, generalmente bien tolerado y que suele realizarse sin sedación. Su indicación depende de la historia clínica, la edad gestacional, los síntomas y la valoración del pediatra o neonatólogo.
¿Hasta qué edad puede realizarse la ecografía transfontanelar?
Este estudio suele realizarse en recién nacidos y lactantes mientras exista una ventana acústica adecuada. La fontanela anterior, situada en la parte superior de la cabeza, es la principal vía de exploración. No existe una edad única aplicable a todos los bebés, porque el cierre de las fontanelas y la calidad de las imágenes varían. La oportunidad del examen debe decidirse según la pregunta clínica y la valoración médica.
¿Cuándo puede recomendarse una ecografía transfontanelar?
No todos los bebés necesitan este estudio. Puede considerarse, según la valoración del equipo tratante, en situaciones como las siguientes:
Prematuridad, para vigilar posibles complicaciones relacionadas con el nacimiento antes de término.
Sospecha de hemorragia intracraneal o seguimiento de un sangrado ya identificado.
Aumento acelerado del perímetro cefálico o sospecha de hidrocefalia.
Convulsiones, alteraciones neurológicas o cambios clínicos que requieran descartar una causa estructural.
Complicaciones alrededor del nacimiento, como falta de oxígeno o infección.
Seguimiento de hallazgos prenatales o alteraciones observadas en estudios previos.
La indicación no significa necesariamente que exista una enfermedad. El objetivo puede ser descartar complicaciones, establecer una referencia inicial o controlar un hallazgo conocido.
¿Qué puede evaluar este estudio?
Según la edad del bebé, la calidad de la ventana acústica y la pregunta clínica, el examen puede ayudar a valorar:
El tamaño y la simetría de los ventrículos cerebrales.
Hemorragias en los ventrículos o en zonas cercanas.
Alteraciones de la sustancia blanca en bebés prematuros.
Acumulación anormal de líquido y signos de hidrocefalia.
Algunas malformaciones congénitas o variaciones estructurales.
Hallazgos relacionados con infección, falta de oxígeno o lesión cerebral, según el contexto clínico.
El flujo de determinados vasos cerebrales cuando se utiliza Doppler.
La ecografía no muestra todas las estructuras con el mismo detalle. Si la ventana acústica es limitada o se necesita una caracterización más profunda, el médico tratante puede recomendar otro estudio complementario.
¿Cómo se realiza la ecografía transfontanelar?
El examen se adapta a las necesidades del bebé y habitualmente sigue estos pasos:
Preparación y posición: el bebé se coloca boca arriba, tranquilo y acompañado por su cuidador.
Aplicación del gel: se coloca gel a base de agua sobre la fontanela. Puede sentirse frío, pero no lesiona la piel.
Adquisición de imágenes: el transductor se apoya suavemente sobre la cabeza para obtener vistas del cerebro en distintos planos.
Evaluación complementaria: cuando está indicada, se utiliza Doppler para analizar determinados vasos y características del flujo sanguíneo.
La duración puede variar según la cooperación del bebé y las imágenes o mediciones necesarias. Mantenerlo calmado facilita el examen. No se deben administrar sedantes ni otros medicamentos por cuenta propia.
Preparación del bebé antes del examen
Por lo general, requiere poca preparación. Salvo que el médico indique algo diferente:
El bebé puede alimentarse con normalidad.
Conviene llevarlo con ropa cómoda que permita acceder con facilidad a la cabeza.
Es útil presentar la orden médica, los antecedentes relevantes y los estudios previos.
Si utiliza dispositivos médicos o está hospitalizado, el examen se coordina con el equipo tratante.
Alimentarlo poco antes del estudio o aplicar sus medidas habituales de consuelo puede ayudar a mantenerlo tranquilo, siempre siguiendo las indicaciones del personal de salud.
Ecografía transfontanelar en Quito: seguridad, beneficios y limitaciones
La ecografía utiliza ondas sonoras y no requiere radiación ionizante. Tampoco suele necesitar agujas, contraste ni sedación, por lo que puede repetirse cuando el seguimiento clínico lo justifica.
La fontanela está cubierta por membranas resistentes y el transductor se apoya con suavidad. El bebé puede percibir el gel frío o una presión leve, pero el examen no debería ser doloroso.
La calidad de las imágenes depende del tamaño de la fontanela, la edad, la posición del bebé y la región que se necesita estudiar. A medida que los huesos del cráneo se cierran, la ventana acústica disminuye. Algunos hallazgos pequeños, profundos o difíciles de visualizar pueden requerir otra técnica de imagen. Un resultado normal siempre debe interpretarse dentro del contexto clínico.
¿Qué ocurre después del estudio?
Al finalizar, el radiólogo analiza las imágenes, realiza las mediciones necesarias y compara con estudios previos cuando están disponibles. El informe describe los hallazgos y orienta al pediatra, neonatólogo o médico solicitante dentro del contexto clínico.
Un hallazgo aislado no determina por sí solo el pronóstico del bebé. Dependiendo del resultado, pueden recomendarse controles ecográficos, evaluación neurológica u otros estudios. La conducta final corresponde al especialista tratante.
Señales que requieren atención médica inmediata
La ecografía es un examen programado y no reemplaza una valoración urgente. Busque atención inmediata si el bebé presenta convulsiones, dificultad para despertar, dificultad respiratoria, deterioro repentino o una fontanela persistentemente abombada acompañada de otros síntomas.
Diagnóstico cuidadoso y acompañamiento en Inter-Medikum
En Inter-Medikum, cada examen se planifica a partir de una pregunta clínica concreta. La edad gestacional, los antecedentes del nacimiento, la evolución del perímetro cefálico y los estudios previos ayudan a orientar la evaluación y a interpretar los hallazgos con precisión.
Nuestro compromiso es ofrecer una evaluación técnicamente rigurosa y explicar a la familia qué puede aportar el estudio y cuáles son sus límites. Si el pediatra o neonatólogo ha solicitado una ecografía transfontanelar en Quito, puede comunicarse con Inter-Medikum para coordinar la cita y confirmar la preparación correspondiente.


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