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Drenaje de colecciones pélvicas en Quito: cómo resolvemos abscesos y líquidos profundos por vía transvaginal o transrectal

  • Foto del escritor: Dr. Felipe Rivadeneira
    Dr. Felipe Rivadeneira
  • 19 jun
  • 4 min de lectura

Médico especialista realizando un procedimiento relacionado con el drenaje de colecciones pélvicas en Quito, mostrando al doctor junto a una paciente en la camilla y la pantalla del ecógrafo.

Hola, soy el Dr. Felipe Rivadenera. La formación de colecciones pélvicas, ya sean abscesos infecciosos, acumulación de líquido inflamatorio, hematomas postquirúrgicos o linfoquistes, es una complicación médica y quirúrgica severa que altera drásticamente la estabilidad de un paciente. Con frecuencia, estas colecciones se originan tras cirugías ginecológicas o colorrectales complejas, o como consecuencia de procesos infecciosos agudos como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) o una apendicitis complicada. El paciente suele presentar fiebre alta, dolor pélvico agudo e insoportable, y un marcado aumento de los marcadores de infección en la sangre.


Históricamente, evacuar un absceso situado en el fondo de la pelvis obligaba a los cirujanos a realizar una reintervención quirúrgica abierta (laparotomía). Esto significaba volver a abrir el abdomen de un paciente ya debilitado, con el riesgo latente de diseminar la infección por toda la cavidad peritoneal y prolongar la hospitalización por semanas. Afortunadamente, la radiología intervencionista moderna ofrece una solución sumamente elegante y noble: el drenaje de colecciones pélvicas. Mediante un abordaje transcavitario avanzado (transvaginal o transrectal) guiado por ultrasonido en tiempo real, en Inter-Medikum logramos evacuar y limpiar estas colecciones de forma milimétrica, resolviendo el cuadro clínico sin necesidad de realizar una sola incisión en la pared abdominal.


¿Por qué la vía transcavitaria es el acceso ideal para la pelvis profunda?


La pelvis ósea es un espacio cerrado y estrecho. Cuando una colección de líquido o un absceso se aloja en las zonas más profundas, como el fondo de saco de Douglas o el espacio presacro, intentar llegar a ellos desde el abdomen a través de la piel (vía percutánea convencional) es sumamente peligroso, ya que las asas intestinales y la vejiga bloquean el camino por completo.


Es aquí donde la anatomía nos ofrece una ventana perfecta. Las paredes de la vagina y del recto colindan directamente con estos espacios pélvicos profundos. Al utilizar la vía transvaginal (en mujeres) o transrectal (en hombres o mujeres, dependiendo de la ubicación exacta), nos situamos a escasos milímetros del absceso. La aguja o catéter solo debe atravesar una fina pared mucosa para ingresar directamente al centro de la colección, evitando por completo el peritoneo abdominal y anulando el riesgo de lesionar el intestino.


El procedimiento técnico paso a paso en nuestra sala intervencionista


La ejecución de un drenaje de colecciones pélvicas en Quito dentro de nuestro centro médico sigue un protocolo riguroso enfocado en la esterilidad absoluta, la precisión milimétrica de la aguja y el confort del paciente:


  1. Planificación y preparación: Analizamos previamente las imágenes de tomografía o resonancia del paciente para corroborar la viabilidad del acceso. En la sala técnica, el paciente se posiciona de forma ginecológica o en decúbito lateral, procediendo a una desinfección profunda de la cavidad externa y mucosa.


  2. Sedación consciente para un procedimiento libre de dolor: Debido a que el paciente ya experimenta dolor local por la infección, realizamos el drenaje bajo sedación ligera administrada por un especialista. Esto garantiza que el paciente duerma plácidamente durante la intervención, asegurando una inmovilidad total indispensable para la precisión del trayecto.


  3. Localización ecográfica y mapeo Doppler: Introduzco un transductor endocavitario de alta resolución protegido con fundas estériles específicas. Identificamos la colección líquida en el monitor y encendemos el sistema Doppler color para mapear las arterias e ilíacas de la pelvis. Diseñamos una ruta de entrada que esquive de forma matemática cualquier vaso sanguíneo.


  4. Punción y aspiración inicial: Utilizando una guía de punción acoplada al transductor, introduzco una aguja especializada a través de la pared vaginal o rectal directamente al centro del absceso. Aspiramos una primera muestra de líquido, la cual se almacena de forma estéril para enviarla de inmediato a cultivos microbiológicos.


  5. Colocación del catéter de drenaje (Técnica de Seldinger): A través de la aguja, introduzco una guía metálica flexible. Retiramos la aguja manteniendo la guía dentro de la colección y, sobre ella, deslizamos un catéter de drenaje blando y flexible (tipo pigtail). El extremo del catéter se enrolla dentro de la cavidad para asegurar que no se mueva o se salga.


  6. Fijación y lavado: Conectamos el catéter a una bolsa de recolección externa y realizamos lavados suaves con solución salina para limpiar los detritos o el pus espeso. Todo este proceso técnico se completa en un rango de 20 a 30 minutos.


La ventaja tecnológica de Inter-Medikum en cuadros complejos


Enfrentar un proceso infeccioso pélvico demanda la máxima fidelidad de imagen. En Inter-Medikum disponemos de ecógrafos de última generación equipados con inteligencia artificial para la diferenciación de tejidos. Esta tecnología nos permite distinguir con absoluta nitidez entre el líquido libre inflamatorio, colecciones organizadas con tabiques internos (que requieren una técnica de ruptura de septos) y estructuras sólidas o tumorales.


Al visualizar la punta del catéter en tiempo real y en alta definición, garantizamos una evacuación completa de la colección. El alivio de la presión pélvica es inmediato, lo que se traduce en una caída drástica de la fiebre y el dolor en las horas posteriores al procedimiento, acelerando la recuperación del paciente de forma masiva.


Manejo post-procedimiento después de un drenaje de colecciones pélvicas en Quito


Una vez concluido el procedimiento técnico, el paciente pasa a nuestra sala de recuperación post-intervencionismo para vigilar la disipación de la sedación ligera. Dependiendo de la gravedad de la infección original, el paciente puede regresar a su domicilio el mismo día con el catéter de drenaje asegurado de forma ambulatoria, o ser trasladado de vuelta a su centro de hospitalización con una reducción drástica de su cuadro crítico.


El catéter permanece colocado por unos días hasta que el débito de líquido sea mínimo y las ecografías de control demuestren que la cavidad pélvica ha cerrado por completo. En Inter-Medikum entendemos que una colección pélvica representa un momento de alta vulnerabilidad física y emocional; por ello, combinamos la tecnología de vanguardia con una ejecución médica milimétrica y profundamente humana para devolverte la salud de la forma más noble posible.

Retrato del Dr. Felipe Rivadeneira, radiólogo en Inter-Medikum junto a ecógrafo.
Dr. Felipe Rivadeneira - Radiólogo Intervencionista
Logotipo de Inter-Medikum, centro médico en Quito especializado en resonancia magnética, ecografías, tomografías y biopsias.


Dirección: Edificio Citimed, Piso 4, consultorio #461. Av. Mariana de Jesús OE7-02 y Nuño de Valderrama, Quito.

Horarios: lun-vie de 08:00 a 19:00, sab de 08:00 a 13:00 y domingos cerrado.



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