Drenaje de abscesos en Quito: eliminando focos de infección sin necesidad de cirugía abierta
- Dr. Felipe Rivadeneira

- 18 feb
- 3 Min. de lectura

Hola, soy el Dr. Felipe Rivadenera. En medicina, un absceso es una acumulación de pus y material infectado que el cuerpo "encierra" en una cavidad como mecanismo de defensa. El problema es que, una vez formado, los antibióticos tienen mucha dificultad para llegar al centro de ese foco infección. Durante décadas, la única solución era realizar una cirugía abierta para limpiar la zona, lo que implicaba grandes incisiones y recuperaciones prolongadas.
Hoy, gracias a la radiología intervencionista en Inter-Medikum, podemos tratar estas infecciones de forma mínimamente invasiva. El drenaje de abscesos en Quito bajo guía de imagen es el procedimiento que permite evacuar la infección con una precisión milimétrica, utilizando apenas una pequeña punción en la piel.
Por qué el drenaje de abscesos en Quito es la alternativa más segura a la cirugía
Cuando un paciente presenta una acumulación de líquido infectado en el abdomen, la pelvis, el tórax o los tejidos blandos, la prioridad es evacuar ese material para que el cuerpo pueda empezar a sanar. Optar por un drenaje percutáneo en nuestro centro ofrece ventajas determinantes:
Guía por imagen en tiempo real: Utilizamos ecografía o tomografía (TAC) para ver exactamente dónde está el absceso. Esto me permite trazar la ruta más segura, evitando órganos sanos, vasos sanguíneos y nervios.
Menos complicaciones: Al no realizar una cirugía abierta, el riesgo de sangrado y de infecciones en la herida operatoria disminuye drásticamente.
Recuperación acelerada: El paciente suele notar una mejoría casi inmediata en la fiebre y el dolor una vez que la presión del absceso se libera.
El procedimiento: precisión y tecnología al servicio de tu salud
El proceso consiste en introducir un catéter (un tubo muy fino y flexible) directamente en la acumulación de pus. Una vez que el catéter está en su lugar, aspiramos el material infectado para enviarlo al laboratorio de cultivos, lo que permite a tu médico tratante recetar el antibiótico exacto que necesitas.
Es importante ser muy claros con el paciente: el área donde se encuentra el absceso suele estar muy inflamada y sensible. Por ello, seremos honestos al decir que el pinchazo inicial y el paso del catéter generan una sensación de dolor y presión que es notable. Sin embargo, en Inter-Medikum disminuimos al máximo las molestias mediante la aplicación generosa de anestesia local y, si el caso lo requiere, una sedación leve para que el procedimiento sea lo más llevadero posible. Mi prioridad es que el alivio que sientas al drenar la infección supere con creces la incomodidad momentánea del proceso.
¿Quiénes necesitan un drenaje percutáneo?
Este estudio está indicado para pacientes que presentan:
Acumulaciones de pus tras una cirugía previa.
Infecciones abdominales como complicaciones de diverticulitis o apendicitis.
Abscesos en órganos sólidos como el hígado o el riñón.
Infecciones profundas en los músculos que no responden solo a antibióticos.
En Inter-Medikum, no solo realizamos el procedimiento, sino que realizamos un seguimiento cercano para asegurar que el catéter cumpla su función y sea retirado en el momento oportuno. La nefrostomía percutánea o el drenaje biliar son ejemplos de cómo la guía por imagen salva órganos, y el drenaje de abscesos sigue esa misma filosofía de "mínima invasión, máxima efectividad".
Si te encuentras en Quito y tu médico te ha indicado que necesitas drenar una infección, no permitas que el temor a la cirugía te detenga. La radiología intervencionista es hoy el estándar de oro para resolver estos casos con seguridad y rapidez.






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