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Ecografía del tendón de Aquiles en Quito: qué detecta y cuándo se recomienda

Foto del escritor: Dr. Felipe Rivadeneira
Dr. Felipe Rivadeneira
1 sept
4 min de lectura

Doctor evaluando el tendón de Aquiles de una paciente antes de una ecografía del tendón de Aquiles en Quito.

Hola, soy el Dr. Felipe Rivadeneira. El tendón de Aquiles conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón y transmite la fuerza necesaria para caminar, correr, subir escaleras o ponerse de puntillas. Cuando aparece dolor, engrosamiento, rigidez o una lesión repentina en la parte posterior del tobillo, la ecografía puede ayudar a estudiar el tendón y los tejidos que lo rodean.


Este examen produce imágenes en tiempo real mediante ondas de ultrasonido y no utiliza radiación ionizante. Su resultado debe interpretarse junto con los síntomas y el examen físico, porque algunos cambios estructurales también pueden observarse en personas sin dolor. El objetivo no es mirar una imagen de forma aislada, sino responder una pregunta clínica concreta.


¿Qué es una ecografía del tendón de Aquiles?


Es un estudio musculoesquelético que utiliza un transductor de alta frecuencia para examinar las fibras del tendón desde la unión con los músculos de la pantorrilla hasta su inserción en el calcáneo. Las imágenes se obtienen en sentido longitudinal y transversal para valorar el grosor, la continuidad y la organización de las fibras.


Como la exploración es dinámica, el médico puede observar el tendón mientras el paciente mueve el pie. El Doppler color también puede aportar información sobre el aumento de vascularidad en determinadas zonas. Cuando resulta útil, se compara el lado sintomático con el tobillo contrario.


¿Cuándo puede recomendarse este estudio?


La solicitud depende de los síntomas, el mecanismo de lesión y los hallazgos clínicos. Entre las indicaciones frecuentes se encuentran:


  • Dolor persistente en la parte posterior del talón o del tobillo, especialmente al caminar, correr o iniciar la actividad física.

  • Rigidez matutina, aumento de volumen o engrosamiento palpable a lo largo del tendón.

  • Sospecha de tendinopatía en la porción media o en la zona donde el tendón se inserta en el calcáneo.

  • Lesión repentina con sensación de golpe, chasquido o dificultad para impulsarse con el pie, ante la posibilidad de una ruptura.

  • Evaluación de bursitis, inflamación de los tejidos vecinos o dolor que no mejora según lo esperado.

  • Control de una lesión conocida o seguimiento después de un tratamiento, cuando el médico tratante considera que las imágenes pueden modificar la conducta.


¿Qué puede detectar la ecografía?


La ecografía permite identificar y caracterizar distintos cambios del tendón y de las estructuras adyacentes. Entre los hallazgos que puede mostrar están:


  • Tendinopatía, con engrosamiento, pérdida parcial del patrón fibrilar y cambios en la ecogenicidad del tendón.

  • Desgarros parciales, con áreas focales de discontinuidad o alteración de las fibras.

  • Ruptura completa, en la que puede observarse la separación entre los extremos del tendón y evaluarse su comportamiento con el movimiento.

  • Alteraciones en la inserción sobre el calcáneo, como engrosamiento, calcificaciones o cambios de la entesis.

  • Bursitis retrocalcánea y acumulaciones de líquido alrededor del tendón.

  • Aumento de vascularidad con Doppler, un hallazgo que puede acompañar determinados procesos de tendinopatía.


La presencia de una alteración ecográfica no siempre explica por sí sola el dolor. El informe debe correlacionarse con la localización de los síntomas, la exploración física, la actividad del paciente y sus antecedentes.


¿Cómo se realiza el examen?


El procedimiento es ambulatorio, generalmente bien tolerado y no requiere sedación. La técnica puede adaptarse a la zona dolorosa y a la capacidad de movimiento de cada persona.


  1. Posición. El paciente suele acostarse boca abajo con el pie apoyado o ligeramente fuera del borde de la camilla para facilitar el acceso a la parte posterior del tobillo.

  2. Aplicación del gel. Se coloca gel sobre la piel para permitir el contacto adecuado entre el transductor y la superficie examinada.

  3. Exploración. El médico recorre el tendón en varios planos, desde la pantorrilla hasta el talón, y revisa los tejidos cercanos.

  4. Evaluación dinámica. Puede solicitar movimientos suaves del pie para observar la continuidad y el desplazamiento de las fibras. Si está indicado, se añade Doppler color.

  5. Finalización. Al terminar se retira el gel y el paciente puede retomar sus actividades, salvo que la lesión requiera restricciones indicadas por su médico.


Preparación antes de la cita


No se necesita ayuno ni una preparación especial. Conviene usar ropa que permita descubrir la pantorrilla, el tobillo y el talón. También es recomendable llevar la orden médica y los informes o imágenes de estudios anteriores, especialmente si hubo una lesión, cirugía o tratamiento previo.


Ecografía del tendón de Aquiles en Quito: ventajas y limitaciones


Entre sus principales ventajas están la evaluación en tiempo real, la posibilidad de realizar maniobras dinámicas, la alta resolución para un tendón superficial y la ausencia de radiación ionizante. Además, permite orientar la exploración exactamente hacia el punto donde el paciente siente dolor.


La calidad del estudio depende de la técnica y de la experiencia del profesional. La ecografía tampoco evalúa con el mismo alcance todas las estructuras profundas ni el interior del hueso. Si los síntomas, el examen físico y las imágenes no concuerdan, el médico tratante puede solicitar una evaluación adicional o seleccionar otro estudio según la pregunta clínica.


Síntomas que requieren valoración médica oportuna


Una sensación súbita de golpe o chasquido en la parte posterior del tobillo, la incapacidad para impulsarse con el pie, una hendidura palpable, la aparición rápida de hinchazón o hematoma y el dolor intenso después de una lesión pueden sugerir una ruptura. Estos síntomas requieren valoración médica sin demora. La ecografía puede formar parte del proceso diagnóstico, pero no debe retrasar la atención clínica.


¿Qué ocurre después del estudio?


El radiólogo analiza la estructura del tendón, su inserción, los tejidos vecinos y los hallazgos dinámicos, y emite un informe. El traumatólogo, fisiatra, médico del deporte u otro profesional referente integra esa información con la exploración física para definir el tratamiento o el seguimiento.


Si su médico ha solicitado una ecografía del tendón de Aquiles en Quito, en Inter-Medikum realizamos una evaluación dirigida a la indicación clínica y a la seguridad del paciente. Llevar los antecedentes y localizar con precisión el punto de dolor ayuda a obtener información relevante para el siguiente paso de su atención.

 

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